Si bien cuando hable de Marketing de contenidos hice mucho hincapié sobre cuán importante es empezar una relación con los clientes potenciales, para generar confianza y así tener más ventas, no debemos olvidar cuán favorable es causar una buena impresión.

Cada vez es mayor la información que recibimos, pero nuestra capacidad para retenerla y recordarla es limitada, por eso es importante tratar de capturar la atención de nuestros futuros clientes.
Probablemente pienses “es muy fácil de decir, pero implementarlo es otra cosa”. Y sin dudas que no es fácil, pero tampoco es imposible. A veces simplemente hay que encontrarle la vuelta a lo que ya se está implementando, no es necesario partir de cero. La creatividad no es solamente hacer algo que nunca se hizo, también puede ser, hacerlo distinto.

El ejemplo que quiero mostrar es el de las tarjetas de presentación. Esta no es precisamente una herramienta nueva dentro del marketing, de hecho en Europa datan del siglo XVII, sin embargo si logramos hacer una tarjeta de presentación original, nos diferenciamos de la competencia y aumentamos las chances de no quedar en el olvido rápidamente. He aquí algunos ejemplos:
 

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